
Todo queda oscuro cuando de repente Juan y Pedro están en una oficina ambientada al siglo XIX cuando y ven que una puerta se abre se es aparece un señor juan le pregunta ¿y tu quién eres? Y el señor les responde, soy Ferdinand de Lesseps y seré su guía en esta aventura canalera.
Pedro al escuchar esto dice con exclamación ¿aventura dijiste? Y Ferdinand de Lesseps le responde enseguida si joven Pedro aventura ustedes dos me acompañaran ver toda la travesía que pase en la construcción de esta mega obra de la ingeniería y deberán prestar mucha atención a todo porque al final deberán resolver unos acertijos para poder avanzar y poder salir de este mundo.
Presten atención dice el sr Ferdinand te contare los sucesos que ocurrieron en la construcción del canal hasta donde pude dirigirla. La idea de construir un canal a través de Panamá no era nueva. En 1513, el explorador español Vasco Núñez de Balboa descubrió que el istmo de Panamá consistía sólo en una delgada franja de tierra que separaba los océanos Atlántico y Pacífico.
Este descubrimiento desencadenó la búsqueda de una vía de agua natural que uniera estos dos océanos. Tras varias décadas de búsqueda infructuosa, Carlos V (el entonces emperador del Sacro Imperio Romano Germánico) encargó un estudio para determinar si era posible construirlo. Para su decepción, los topógrafos de la época no estaban convencidos de que fuera viable.
En los siglos posteriores, varias naciones intentaron retomar el proyecto, pero no hubo ningún intento serio hasta la década de 1880. En 1881, los franceses, liderados por Ferdinand de Lesseps, se abrieron paso hacia su intento de construir un cruce. Con mala planificación, problemas de ingeniería y enfermedades tropicales, miles de trabajadores murieron prematuramente. El plan de Lesseps era terminar el proyecto a nivel del mar, eliminando la necesidad de esclusas, pero la geografía y la geología tenían otros planes.
